lunes, 26 de febrero de 2018

Solicitando un puesto de trabajo

Solicitando un puesto de trabajo

Un joven fue a solicitar un puesto de trabajo importante en una empresa grande. Pasó la entrevista inicial e iba a conocer al director para la entrevista final. El director vio su CV, era excelente. Y le preguntó: "
-¿Recibió alguna beca en la escuela?" el joven respondió "no".
-"¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? "
-" Si."-respondió.
-"¿Dónde trabaja tu padre? "
-"Mi padre hace trabajos de herrería."
El director pidió al joven que le mostrara sus manos .
El joven mostró un par de manos suaves y perfectas.
-"¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? "
-"Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara y leyera más libros. Además, él puede hacer esas tareas mejor que yo.
El director dijo:
-"Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana por la mañana."

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta.
Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos.
Su padre se sintió extraño, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo. El joven lavó las manos poco a poco. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó.
Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para poder pagar su estudio. Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro.
Después de limpiar las manos de su padre, el joven se puso en silencio a ordenar y limpiar el taller. Esa noche, padre e hijo hablaron durante un largo tiempo.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.
El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: -"¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido ayer en tu casa?"
El joven respondió: -"lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller"
-"Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la familia.

El director dijo: "Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás, una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su única meta en la vida". "Estás contratado".

Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una "mentalidad de tengo derecho" y siempre se pone a sí mismo en primer lugar. Ignoraría los esfuerzos de sus padres.
Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?
Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de computación, ver en una gran pantalla de televisión. Pero cuando estás lavando el piso o pintando una pared, por favor que también él lo experimente. Después de comer que lave sus platos junto con sus hermanos y hermanas. No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de la manera correcta. No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre de ese joven.
Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de trabajar con los demás para hacer las cosas."

sábado, 24 de febrero de 2018

Hola, soy la ansiedad

Un excelente texto sobre la ansiedad escrito por la Psicologa Fabiola Cuevas para Desansiedad que nos encontramos en las redes sociales y nos gustó tanto que lo "robamos" para nuestro blog de Mensaje Positivo. Si les gustó, no olviden compartir en su muro!

Hola, soy la ansiedad

¡HOLA! SOY LA ANSIEDAD

Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia?

Digo, sé que te sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, sé que si pudieras… me matarías, sobre todo porque crees que yo soy la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado, no lo voy a hacer.

No estoy aquí para hacerte daño, mucho menos para volverte loco, creo que ya te lo he demostrado cada vez que llego a tu cuerpo, hago un relajo y te asusto, pero al final del día… no te he matado, no te has vuelto loco.

Si pudiera, lo haría, pero esa no es mi idea.

La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarle a los demás que eres digno de ser amado… que no escuchabas mis pequeñas señales.

¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?

Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar… Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos… pero tampoco me quisiste escuchar.

Aunque acá entre nos, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo… o era momento de estar sólo contigo mismo, en soledad… te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto.

Te desesperabas, porque “no entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando, y claro, con tu mente racional no me ibas a entender.

Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.

Y te felicito si estás leyendo lo que te digo, porque significa que ya tienes el valor de escucharme, y créeme, nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo de mí como huirías del monstruo en el bosque oscuro.

Como esas veces que me evitas y te distraes embobándote horas con la televisión, viviendo las vidas de otras personas que ni conoces para no enfrentar que la tuya no te gusta.

O qué tal, de esas veces que con un par de cubitas lograbas adormecer tus nervios e inquietud; y ni qué decir de esas otras substancias que más allá de adormecerte, te fugan de esta realidad que no quieres enfrentar.

Pero bueno, espero que ahora estés listo y lista para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Espero que estés listo y lista para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo tal y como es, sin máscaras, sin atajos… sin pretensiones. Así es que aquí te van las cosas como son.
Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que… ya es tiempo de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay de otra.

Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.
Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser que es tu esencia. Cada vez que yo aparezca en tu vida, será porque tú mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que llegué y escúchame.

Y si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, los harás de inmediato, claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo, todo depende de qué tanto quieras. Y sé que sí quieres, pero a la vez sé que quieres seguir en tu confort y en tu comodidad por vivir con “lo conocido”, aunque eso conocido te haga daño.

Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.

Pero… te tengo una noticia, solamente entrando a un temazcal podrás acercarte a esa experiencia. Mientras tanto… necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya.

Y eso es algo muy importante que te quiero decir, en verdad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas… aquí seguiré.

En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.

Necesitas de mi para modificar tu manera de interpretar tu realidad, la cual dejame decirte que está un poco distorsionada. Necesitas deshacerte de creencias que no te ayudan y que nada más te limitan; necesitas perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior.
Y sobre todo, necesitas de mí para hacer lo que te gusta de la vida, para ser tú mismo, y perder el miedo al rechazo o abandono de los demás.

Necesitas de mí para ponerle límites a las personas que te lastiman; para que te agarres de valor y aprendas a decir que “no”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!

¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? Digo, probablemente de muchas maneras, pero ésta está funcionando. Necesitas darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día y duerme las horas que necesitas.

¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porqué lo haces… si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo.

Así es que ya sabes… si realmente quieres que me vaya, toma el timón de ti mismo, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y lucha por esa vida, es tu vida, y solamente tú puedes decidir sobre ella… si a los demás no les parece, es porque los estás retando y tarde o temprano te seguirán, y si no… tendrán otra oportunidad, dales chance.

El único control que puedes tomar es el de ti mismo, pero para recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, y que dejes que yo me exprese, que salga a decirte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé para decirte algo muy claro, pero si me reprimes y te distraes cada vez que llego… no podré hablarte y vendré más fuerte.

Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos… déjate sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar… y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, y en menos de que te des cuenta, me iré.

Espero no tener que llegar muchas veces más en tu vida, pero si lo hago… recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará mucho muy feliz.

Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tu esencia.
Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.

Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad.

viernes, 23 de febrero de 2018

60.000 soldados del ejercito chino plantarán un bosque en su lucha contra el cambio climático

El "Ejército verde" de China pelea contra el calentamiento global: 60.000 soldados del ejercito chino plantarán un bosque en su lucha contra el cambio climático.

60.000 soldados del ejercito chino plantarán un bosque en su lucha contra el cambio climático

60.000 soldados del ejercito chino plantarán un bosque en su lucha contra el cambio climático

Ser el país con mayor manufactura del mundo implica un alto costo ecológico. Las grandes ciudades chinas sufren varias veces al año del smog y otras formas de contaminación masiva. Sin embargo, el presidente Xi Jinping está decidido a cambiar esto y para ello emplea sus propias armas.
Mientras China se convierte en una de las principales potencias en energía solar, el gobierno anunció un drástico plan para aumentar la superficie forestal del país: unos 60.000 soldados cambiaron los fusiles por las palas y se dedicarán a plantar árboles.

El sitio Asia Times afirmó que la mayoría de los militares será enviada a la provincia de Hebei, que rodea a Pekín. La zona está plagada de fábricas y es una de las principales culpables del smog que afecta la capital china.

Este despliegue masivo está a la altura de las ambiciones del gobierno chino: plantar unos 84.000 kilómetros cuadrados antes de fin de año.

El objetivo es aumentar la cobertura forestal del país del 21% de su superficie total al 23% para 2020. Según indicó Zhang Jianlong, jefe de la Administración Estatal de Silvicultura de China, en los últimos cinco años ya se plantaron unos 33.8 millones de hectáreas.

La deforestación alrededor del mundo es uno de los principales problemas en cuanto al cambio climático y al calentamiento global, mientras en el Amazonas se está llegando a un punto de no retorno debido a la tala indiscriminada de árboles, el gobierno chino tiene bien claro por donde comenzar a revertir la situación del medio ambiente.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Una hermosa carta para las abuelas

Desconocemos el nombre del autor, pero esta es una hermosa carta para las abuelas con un mensaje positivo hermoso, para compartir con ellas.

Una hermosa carta para las abuelas

Una hermosa carta para las abuelas

Harta de que mi suegra malcriara a mis hijos, por fin le escribí lo que nunca le dije:

Siempre te robaste mi encanto, les dabas todo lo que querían. Desde una segunda porción de postre hasta dinero para el camión de helados, jamás les dijiste "no" cuando te pedían algo.
Siempre me esforcé en mostrarte aprecio y respeto mientras intentaba que no convirtieras a mis hijos en malcriados egoístas que no sabían esperar un turno o compartir, porque siempre cumplías sus deseos apenas abrían la boca.

Los mecías aún después de que ya estaban dormidos, no entendías que necesitaba que aprendieran a dormirse solos?
Al primer ruido corrías a verlos, cómo podrían aprender a calmarse solos?
Y las tardes contigo, ¡las amaban! Preparabas la comida favorita de cada uno y siempre les tenías un caramelo o un premio especial sorpresa. Creí que ellos deberían amarte por lo que eras, no asociarte con dulces o regalos; pero nunca escuchabas cuando intentaba decírtelo.

Se supone que las abuelas son para malcriar a los nietos y luego mandarlos a casa, pero tú eras ridícula.
Hasta que un día te fuiste.
Tuve que explicarles que su abuela había muerto. Se suponía que estarías con ellos en los momentos especiales, pero te fuiste demasiado pronto y ellos no estaban listos para decir adiós.
Tu cocina, los regalos y dulces. Tu presencia. Durante estos años que pasé intentando que no los malcriaras, jamás pensé en cuanto los amabas. Tu amor de abuela no conocía límites. Recordabas todos los detalles, tu corazón derramaba amor y tus brazos fueron incansables.

Estaba tan equivocada al percibir tu generosidad.

Mis hijos, ahora adolescentes te extrañan profundamente, no a tus dulces o regalos, te extrañan a ti. Extrañan correr a recibirte en la puerta; extrañan verte como la más grande admiradora en las gradas; extrañan hablar contigo y escuchar tus palabras de amor, sabiduría y ánimo.
Si pudiera hablar contigo una última vez te diría que cada que un momento precioso me roba el corazón, cada que los veo alcanzar sus metas y cuando me sorprendo con sus talentos o triunfos, pienso en ti. Y que deseo que estuvieras con ellos de vuelta.
Regresa y ámalos como nadie en el mundo los ama. Recompénsalos por sus más pequeños logros con tus dulces y regalos. Prepara sus comidas favoritas y llévalos a dónde quieran ir. Tan sólo porque los amas.
Regresa y ve cuánto han crecido, se han convertido en su propia versión de un hombre joven. Conmuévete conmigo mientras vemos como la familia, los amigos, el tiempo y el amor los moldearon en tan hermosos seres humanos.
Y cuanto más deseo que regreses, más me doy cuenta que jamás te has ido.
Ahora entiendo y sé que los amaste con todo tu ser. Sé que ser su abuela te dió alegría y propósito. Claro que no puedes regresar, pero tu amor siempre permanecerá; un amor que los cimentó y protegió de maneras inimaginables. Tu amor por ellos es parte de lo que son y de lo que serán.

Por esto, por cada premio y regalo, por cada vez que los meciste demasiado, los consolaste o dejaste quedar despiertos hasta tarde, por esto yo siempre te estaré agradecida y desearé un millón de veces que pudieras hacerlo de nuevo.

martes, 20 de febrero de 2018

Una niña hizo un "muro del sufrimiento" para que sus padres la dejaran adoptar un gatito

La hermana grande de esta niña twitteó que su hermanita había hecho un "muro del sufrimiento" para que su padre la dejara adoptar un gatito y el tweet con las fotos se hizo viral. En el Día Internacional del Gato, aprovechamos para compartir esta hermosa noticia que nos llena de ternura!

Una niña hizo un muro del sufrimiento para que sus padres la dejaran adoptar un gatito

Una niña hizo un "muro del sufrimiento" para que sus padres la dejaran adoptar un gatito

Hoy 20 de febrero se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Gato, nosotros aprovechamos la ocasión para que vean esta hermosa noticia de una niña que utilizó toda su creatividad para convencer a su padre de dejarla tener un gato de mascota... Para ello creó un "muro del sufrimiento" con imágenes de gatos y frases, rogando por favor que la dejaran tener una mascota felina.
Por supuesto que el padre finalmente accedió al pedido desesperado de la niña que realmente quería un gato de mascota. La imagen del padre con la nueva mascota es sublime. Es hermoso ver como los niños aman a sus mascotas y el vínculo sano entre ellos mejora su humor y su autoestima.

Una niña hizo un "muro del sufrimiento" para que sus padres la dejaran adoptar un gatito

Una niña hizo un "muro del sufrimiento" para que sus padres la dejaran adoptar un gatito

Una niña hizo un "muro del sufrimiento" para que sus padres la dejaran adoptar un gatito

Una niña hizo un "muro del sufrimiento" para que sus padres la dejaran adoptar un gatito

Si les gustan los gatos, en el Día Internacional del Gato, no pueden dejar de ver nuestra sección especial de Gatos con mensajes positivos, historias, fotos, frases que tienen a estos felinos como protagonistas!

jueves, 15 de febrero de 2018

Evitando males mayores

Evitando males mayores

¿Cuántas veces has agachado la cabeza para “evitar un mal mayor”?

Te has callado.

Has aceptado algo que no querías.

Has dicho que sí cuando eso iba en contra de tus pensamientos, de tus deseos o incluso, de tus creencias.

¿Qué buscabas en todos estos casos?

Por un lado, “mantener la armonía” – esa que tanto anhelas pero que se vio amenazada por el desborde que se produjo.

Y por el otro lado, evitar un mal mayor:

. no pelear
. no discutir
. no vivir un momento tenso
. que no se vuelva a repetir una situación difícil que ya has vivido (con o sin violencia de algún tipo)
. que tus hijos no sean testigos de desavenencias

y… ¿sabes lo que realmente ha pasado?

Claro que lo tienes en claro.

En lugar de la calma que buscabas, con el correr de las horas o de los días la situación fue escalando.

No reaccionar ante un problema, en vez de enfrentarlo y pasar por lo que resulte necesario para llegar a un lugar en el que las cosas estén bien, genera el efecto contrario.

Cuando no nos encargamos de un tema que realmente requiere nuestra presencia, no desaparece.

Sucede lo que tanto temías:

Se hace más visible.

Adquiere más protagonismo.

Y puede comenzar a expandirse a otras áreas.

No dejes que nadie arrase tu derecho de expresarte, de opinar, de elegir, de llegar a un acuerdo.

Está en ti permitir que te impongan cosas o poner límites cuando creas que es necesario hacerlo.

Eres la misma persona que hace años, con la única diferencia que has cedido de más para “evitar males mayores” y esta conducta se ha vuelto en tu contra.

Puedes revertir los resultados.

Siempre estás a tiempo de recuperar parte o todo el terreno perdido. ¡Anímate a hacerlo!

sábado, 10 de febrero de 2018

La silla

La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo.

Cuando el sacerdote llegó a la habitación encontró a este pobre hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas.
Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo.
¿supongo que me estaba esperando? le dijo.

No, ¿Quien es usted?, dijo el hombre enfermo.

-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando entré y noté la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo.

-Ah si, la silla-.

Le importaría cerrar la puerta?- dijo el hombre enfermo. El sacerdote sorprendido cerró la puerta. El hombre enfermo le dijo:

Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida le he pasado sin saber como orar.

Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, como se debe orar y los beneficios que trae...
...pero siempre esto de las oraciones; no se...! me entra por un oído y me sale por el otro. De todos modos no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.

Esto ha sido así en mi hasta hace cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo:

-José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con JESÚS, así es como te sugiero que lo hagas:

-Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a JESUS sentado delante de ti-.

-No es algo alocado el hacerlo pues el nos dijo:

"YO ESTARE SIEMPRE CON VOSOTROS"
-Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora-.

-Es así que lo hice una vez y me gustó; lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces-.

-Siempre tengo mucho cuidado de que no me vaya a ver mi hija... pues me internaría en el manicomio-.

El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era algo muy bueno lo que venía haciendo y que no dejara de hacerlo nunca.
Luego hizo una oración con él. Le extendió una bendición y se fue a su parroquia.

Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó:

-¿Falleció en paz?
-Si, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde, me llamó y fui a verlo a su cama-.
-Me dijo que me quería mucho y me dio un beso.
-Cuando regresé de hacer mis compras una hora después ya lo encontré muerto.

-Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes se morir se acercó a la silla que estaba al lado de la cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré.

¿Que cree usted que pueda significar esto?

El sacerdote profundamente estremecido, se secó las lágrimas de emoción y le respondió:

-"Ojalá que todos nos pudiésemos morir de esa manera"

Es curioso como podemos enviar cuentos y "bromas" a través del correo electrónico... los cuales se esparcen como un fuego voraz, pero cuando enviamos mensajes de Dios, lo pensamos dos veces antes de compartirlo con otros.

Si cuando termines de leer este mensaje no se los envías a muchos de los que están en tu lista de direcciones es porque no estas seguro de lo que ellos pensarán al respecto, y peor, de lo que ellos van a pensar de ti.

Es curioso que nos preocupemos más por lo que la gente piense de nosotros que por lo que Dios pueda pensar de nosotros...!

Que tengas un día colmado de bendiciones junto con los tuyos, si les gustó este mensaje positivo de "La silla", no olviden compartir en sus redes sociales.

LA SILLA

lunes, 5 de febrero de 2018

Vamos a hacer cuentas, papás

Una ocasión un joven que tenía todo el apoyo de sus padres concluyó su carrera y se convirtió en un gran profesional.
Sus padres gastaron una buena fortuna en su educación, y se habían quedado con poco dinero. Sólo vivían con lo que su negocio les daba.
Tiempo después empezaron los problemas económicos para aquel matrimonio, la señora se enfermó de gravedad y requería mucho dinero para su atención médica.
El señor estaba desesperado porque no podía reunir ésa importante suma ni aún con préstamos.
Estaban a punto de vender su negocio e hipotecar todas sus tierras, cuando de pronto se acordaron de su hijo.
Llamaron al muchacho por teléfono y él acudió de inmediato.

-No se preocupen padres míos, les daré un préstamo. No importa la cantidad, cuando mi mamá sane haremos cuentas.

El joven no escatimó su dinero y les hizo un préstamo con una cantidad exorbitante de dinero.
La señora fué al mejor hospital y sanó.
El matrimonio muy contento abrazó a su hijo dándole las gracias.
Pero no fueron los únicos problemas, el matrimonio siguió enfrentando adversidades pero siempre contaban con el apoyo de su hijo.
Los señores según pasaba el tiempo se fueron endeudando más con su hijo, hasta llegar a una cantidad muy difícil de pagar, situación que los preocupaba.
Ya no querían pedir más dinero a su hijo, pero las circunstancias los obligaban.
Tiempo después el hijo se casó, y su esposa le pedía que ya no prestara más dinero a sus padres y que les cobrara el que le debía.
El joven accedió y acordó ir con su esposa un determinado día a hablar con sus padres para hacer cuentas sobre su deuda.
Les avisó a sus padres la fecha para ir a visitarlos. Ésto preocupó más a los señores.
Llegó el día de la visita, el muchacho y su esposa llevaron a sus padres al despacho para hablar largo y tendido.

-Papá, mamá, antes que nada buenos días. Tomen asiento por favor, una calculadora, lápiz y papel. Vamos a hacer cuentas.

Los señores estaban muy tensos y pálidos ante tal crítico momento.
El muchacho empezó a hacer cuentas:

-Gastos médicos que ustedes hicieron hace varios años cuando yo nací.
-Gastos de pañales, leche, ropa, sonaja, etc. hechos por ustedes.
-Gastos de ropa, manutención y educación. Estudios que pagaron desde que estaba en el Jardín de niños, primaria, bachillerato y universidad.
-Gastos médicos cuando me enfermaba.
-Juguetes, dulces, galletas y demás gastos que hacían para sofocar mis berrinches cuando niño.
-Dinero para mis recreos.
-Mis domingos, ropa, zapatos, y dinero que me daban para ir al cine con una chica cuando joven.

El muchacho siguió desglozando una lista interminable de beneficios recibidos por sus padres.
Ésto molestó demasiado a su esposa, quien intervino con un tono de voz elevado.

-¿No se supone que venimos a cobrar el dinero que te deben? ¿Te has vuelto loco?

El muchacho siguió hablando con sus padres con voz más firme y decisiva.

-Después de hacer cuentas, papás, pueden quedarse tranquilos, la deuda queda saldada, no me deben ni un sólo centavo, todo lo contrario, yo les quedo debiendo.

Gracias a ustedes soy lo que soy, y ésa es una deuda inpagable que tengo con ustedes.

El joven abrazó a sus padres y se despidió de ellos notificándoles que siempre contarán con él, mientras esté en sus posibilidades.
Los señores invirtieron en su hijo y ahora estaban cosechando los frutos. Se convirtió en su ayuda permanente y seguro de vida.
La esposa del muchacho estaba muy enojada, tanto que amenazaba a su marido de ir ella personalmente a cobrar su deuda.

-Comprende, amor. A los papás NO les podemos cobrar ninguna deuda porque a fin de cuentas nosotros les debemos más a ellos.

-Pero ya eres casado y acuérdate que estamos esperando un hijo. Ése dinero lo vamos a necesitar, además tienes planes para comprar vivienda. ¿no me dijiste ayer que ya no tenemos mucho dinero?

-Tranquila amor, Dios proveerá. Si Dios nos bendice con un hijo es porque sabe que vamos a poder sacarlo adelante, Él es justo y no nos va a dar a alguien si no lo vamos a poder mantener. Dios ama a los niños y no quiere verlos sufrir. Al ayudar a nuestros padres no estamos haciendo más que devolviendo un poco de lo que ellos hicieron por nosotros. Puedo ser un mal esposo y un mal padre porque apenas voy iniciando, pero ser un buen hijo no cuesta nada.

-Pero dijiste que íbamos a cobrar a tus papás.

-Momento, yo jamás dije que iríamos a cobrar, sino a hacer cuentas.

Un saludo muy especial a mis señores padres, quienes fueron, son y serán mis mejores maestros, amigos, proveedores, economistas y consejeros. Dios los bendiga.
Que tengan un excelente bendecido día...!

No olviden devolver de lo que recibieron.
Demasiado hermoso para olvidar compartirlo ¿cierto?

Vamos a hacer cuentas, papás

Gran lección y reflexión sobre compras

Gran lección y reflexión sobre compras para compartir en tus redes sociales con tus contactos.

Gran lección y reflexión sobre compras

Gran lección y reflexión sobre compras

Ella le preguntó: "¿Cuánto estás vendiendo los huevos?" El viejo vendedor respondió, $ 2 pesos por un huevo, señora.

Ella le dijo: 'Tomaré 6 huevos por $ 10 pesos o me iré'. El viejo vendedor respondió: "Ven y llévalos al precio que quieras". Puede ser, este es un buen comienzo porque hoy no he podido vender ni un solo huevo.

Ella tomó los huevos y se fue sintiendo que había ganado. Se subió a su lujoso automóvil y se fue a un elegante restaurante con su amiga. Allí, ella y su amiga, ordenaron lo que les gustaba. Comieron un poco y dejaron mucho de lo que ordenaron. Luego ella fue a pagar la cuenta. La factura le costó $ 1400. Dio $ 1500 y le pidió al dueño del restaurante que se quedara con el cambio.

Este incidente podría haber parecido bastante normal para el propietario, pero muy doloroso para el vendedor de huevos pobres.

La cuestión es,
¿Por qué siempre demostramos que tenemos el poder cuando compramos a los necesitados? ¿Y por qué somos generosos con aquellos que ni siquiera necesitan nuestra generosidad.

Una vez leí en alguna parte:

"Mi padre solía comprar productos simples a los pobres a precios altos, aunque no los necesitaba. A veces solía pagarles más. Me preocupé por este acto y le pregunté por qué lo hacía. Entonces mi padre respondió: "Es una caridad envuelta en dignidad, hija mía"

viernes, 2 de febrero de 2018

Historia con moraleja : Los 3 consejos

Muchas veces creemos que los atajos nos ayudan a llegar más rápido, lo que no siempre es verdad... Muchas veces somos curiosos, queremos saber de cosas que ni nos dan respeto ni nos traen nada bueno... Otras veces reaccionamos movidos por el impulso, en momentos de rabia y después nos arrepentimos... Esta historia con moraleja titulada "Los 3 consejos" te recuerda que todo es bueno en la vida, solo hay que saberlo aprovechar.

Historia con moraleja : Los 3 consejos

Historia con moraleja : Los 3 consejos

Una pareja de recién casados eran muy pobres y vivían de los favores de las gentes de un pequeño pueblo. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:
"Querida voy a irme de nuestra casa por un tiempo, buscaré un empleo y trabajaré hasta que haya ganado el suficiente dinero como para regresar y poder darte una vida más cómoda y digna.
No se cuanto tiempo voy a estar lejos de ti, solo te pido una cosa, que me esperes y me seas fiel. Por mi parte, yo prometo serte fiel.
Así, que el joven camino varios día, hasta que al fin encontró un hacendado que estaba necesitando un ayudante para su hacienda. El joven se ofreció para trabajar y fue aceptado.
Pero decidió hacer un pacto con su jefe:
Déjeme trabajar por un tiempo y cuando crea que es tiempo de irme, usted me liberará de mis obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario, quiero que lo ingrese en una cuenta de ahorro hasta el día en que me vaya. Entonces en ese momento usted me dará el dinero que yo haya ganado.
Se pusieron de acuerdo y aquel joven trabajo durante veinte años, sin vacaciones, ni descanso.
Transcurrido ese tiempo se acerco a su patrón y le dijo:
Jefe, ya es hora de regresar a mi casa, quiero que me entregue mis ahorros, saldré mañana muy temprano.
El patrón estuvo de acuerdo, pero antes de cumplir con su parte del pacto, le hizo una propuesta:
Yo puedo darte tu dinero y tú te vas, o puedo darte tres consejos y no te doy el dinero y te vas.
Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta.
El pensó durante dos días, con muchas dudas porque se trataba de mucho dinero, pero como respetaba a su patrón y lo consideraba un gran sabio y sabía que lo amaba como a su propio hijo, finalmente no dudo y le dijo: "Quiero los tres consejos"
El patrón le recordó: "Si te doy los consejos, no te doy el dinero.". Si, si, lo sé, pero quiero los consejos.
EL patrón entonces le aconsejo:
1. “Nunca tomes atajos en tu vida”. Los caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.
2. “Nunca seas curioso de aquello que represente el mal”. La curiosidad por el mal puede ser fatal.
3. “Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor”. Puede que te arrepientas toda la vida.
Después de darle los consejos el patrón le dijo al joven:
"Aquí tienes tres panes”, dos para comer durante el viaje y el tercero es para comerlo con tu esposa cuando llegues a tu casa.
Después de veinte años fuera de su casa, el hombre comenzó el largo recorrido para regresar con su familia.
Cuando había realizado el primer día de viaje, encontró una persona después de saludarlo le pregunto adonde iba. El le respondió: Voy a un pueblecito muy distante que queda a más de veinte días de caminata por este camino.
El hombre le dijo entonces: Este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegaras en pocos días. El se puso contento y comenzó a caminar por el atajo, pero de pronto se acordó del primer consejo.
“Nunca tomes atajos en tu vida”. Caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.
Entonces salió de aquel atajo y volvió a seguir su camino.
Dos días después se enteró que otros viajeros que habían tomado el atajo habían sido asaltados, golpeados y les robaron todo lo que tenían. Ese atajo conducía a una emboscada.
Después de algunos días de viaje, ya muy cansado, encontró un pequeño hotel y pensó en pasar allí la noche. Era ya muy tarde y al llamar una mujer le abrió la puerta y le atendió.
Después de tomar un baño se acostó a dormir. Pero de madrugada se despertó asustado al escuchar un grito aterrador.
Se dirigió hasta la puerta para ir al lugar de donde procedía el grito, pero cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo.
“Nunca seas curioso de aquello que represente el mal”. La curiosidad por el mal puede ser fatal.
Así que regresó y se acostó a dormir. Al amanecer, después de desayunar, el dueño de la posada le pregunto si no había escuchado un grito y el le contesto que si lo había escuchado. El dueño le pregunto:
si no había sentido curiosidad y él le contesto que no. A lo que el dueño les respondió: Usted ha tenido suerte en salir vivo de aquí, pues en las noches nos acecha una mujer con crisis de locura, que grita horriblemente y cuando el huésped sale a enterarse de lo qué está pasando, lo mata y luego desaparece.
El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa.
Después de muchos días y noches de caminata, cuando ya atardecía, vio entre los árboles el humo que salía de la chimenea de su pequeña casa. Se acercó y vio entre los arbustos la silueta de su esposa.
Aunque estaba anocheciendo, se dio cuenta de que ella no estaba sola. Se acerco un poco más y vio que ella tenía sobre su regazo la cabeza de un hombre al que acariciaba los cabellos.
Cuando vio aquella escena, su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad. Respiro profundo, apresuro sus pasos, cuando de pronto recordó el tercer consejo.
“Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor”. Puede que te arrepientas toda la vida.
Entonces se paro y reflexiono, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. Después de haber descansado, decidió volver con su patrón, pero antes quería decirle a su esposa que él siempre le había sido fiel.
Se dirigió a la casa. Cuando su esposa abrió la puerta y lo reconoció, lo abrazó fuertemente, pero él con lágrimas en los ojos, le reprochó que no le hubiera sido fiel y que lo hubiera traicionado con otro hombre.
Ella sorprendida le respondió: Yo jamás te traicione, te fui fiel durante todos estos veinte años.
Y entonces, le pregunto: ¿quien es ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?
Y ella le contesto: Aquel hombre es nuestro hijo. Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada.
Entonces el marido entro, abrazo a su hijo y les contó toda su historia, mientras la esposa preparaba la cena.
Finalmente se sentaron a comer el último pan, tal como le había encargado el patrón. Después de dar gracias por los alimentos, partió el pan y al abrirlo, se encontró con todo el dinero que había ganado durante los veinte años que trabajo para su patrón.

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