martes, 26 de mayo de 2020

Oración a la Virgen de Guadalupe

La Virgen de Guadalupe se venera mucho en México ya que se le apareció en el cerro del Tepeyac en 1531 a un indígena que pasaba por la zona. El indio Juan Diego escuchó el llamado en el canto de las aves y se acercó para ver quien lo llamaba. Días atrás había sido bautizado y fue tal su entrega a Dios que la virgen lo escogió para entregarle una misión.

La petición de la virgen era simple: quería que se levantara un templo para la adoración de Dios en ese mismo lugar. Juan Diego no tuvo problemas en cumplir el mandato de María, por lo que se dirigió a la parroquia para hablar con el obispo, del cual solo encontró respuestas negativas.

Entonces la Virgen de Guadalupe realizó 3 milagros para convencer al obispo:

  1. El primer milagro fue la sanación del tío de Juan Diego.
  2. El segundo milagro fue hacer crecer flores en época de invierno, pero lo más peculiar es que eran únicas en su especie y ni siquiera se daban en la región. La virgen ordenó a Juan Diego cortarlas y llevarlas al obispo.
  3. Al momento de mostrar las flores, Juan Diego las dejó caer y en su túnica apareció la imagen de la Virgen. Este último milagro se dio el 12 de diciembre de 1531, desde entonces es la fecha en la que se conmemora la aparición de la Virgen de Guadalupe.
Ahora les regalamos una oración a la Virgen de Guadalupe para casos imposibles y urgentes. Léelo hasta el final porque una oración nunca sobra. No olvides compartir y que Dios bendiga tus ojos por leer esta oración.

Oración a la Virgen de Guadalupe

Oración a la Virgen de Guadalupe

Recuerda, Virgen de Guadalupe, que en tus apariciones celestiales en el monte del Tepeyac, prometiste mostrar tu compasión y piedad hacia todos aquellos que, amándote y confiando en ti, buscan tu ayuda y te invocan en sus necesidades y aflicciones. Prometiste escuchar nuestras súplicas, secar nuestras lágrimas y darnos consuelo y alivio.
Nunca se ha sabido que alguien que huyó a tu protección, imploró tu ayuda, o buscó tu intercesión, no haya sido ayudado. Inspirados por esta confianza, volamos hacia ti, oh María, siempre Virgen Madre del Dios verdadero!
Aunque estamos afligidos por el peso de nuestros pecados, venimos a postrarnos ante ti. Confiamos plenamente en que, estando bajo tu sombra y protección, nada nos molestará ni nos afligirá, ni debemos temer la enfermedad, la desgracia o cualquier otra aflicción.
Oh Virgen de Guadalupe, tú quieres permanecer con nosotros a través de tu admirable Imagen, tú que eres nuestra Madre, nuestra salud y nuestra vida. Poniéndonos bajo tu mirada maternal, y recurriendo a ti en todas nuestras necesidades, no necesitamos hacer nada más.
Oh Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras peticiones, sino que en tu misericordia escúchanos y respóndenos. Amén.

TÓMA 60 SEGUNDOS y Comparte esta oración con tus amigos en las redes sociales.
En poco tiempo habrás hecho que numerosas personas oren a la Virgen de Guadalupe, los unos por los otros.
Entonces siéntate y mira el poder de la Virgen de Guadalupe obrando en tu vida.

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