jueves, 16 de julio de 2020

Gracias Dios por un día más de vida

Estamos reunidos en tu nombre, y con ello sabemos y aseguramos que tu presencia inunda todos los espacios de nuestro hogar, nuestra tierra y corazón.

Este día enséñanos ese lenguaje silencioso que lo dice todo. Muéstrale a mi alma a permanecer en silencio en tu presencia para que pueda adorarte en lo hondo de mi ser y aprenda a esperar todas las cosas que de ti vienen.

Muéstranos el camino y revélanos los secretos. Quiero aprender a permanecer callado y dispuesto bajo tus ordenes, quiero accionar y producir en otros esta profunda y sencilla necesidad de orar para que los que están en desolación nunca más sean golpeados por la soledad.

Oro, para que mi vida y la de miles que están en este momento en esta plataforma, se dirijan siempre a ti y den testimonio de tu gloria.

Amado Jesús, en estos momentos de entrenamiento en el desierto, te pedimos VISIÓN, por ello abre nuestros ojos espirituales para que podamos ver mas allá de lo ordinario, quita las escamas de nuestros ojos y danos la luz para mirar con amor misericordioso y benevolente a todos nuestros hermanos. para que podamos verte a ti en todos lados.

Dios mío, tú eres la belleza, la bondad, la verdad resplandeciente que mi alma tanto anhela, tu eres el agua viva para está tierra sedienta. Tú eres mi eterna felicidad y me gozo en todas las maravillas de tú creación. Se que hay un plan en todo esto, no te pido que lo reveles, sino que me permitas sentirme acompañado mientras que tu lo llevas acabo.

Abre nuestro corazón para que con el, nuestros oídos puedan oír los clamores de quienes tiene miedo, hambre y frío, de quién este resentido u oprimido. Haz arder nuestro espíritu para que aprendamos a amarnos los unos a los otros como tú nos amas, para que nos volvamos a ti en un sólo corazón y es un solo clamor en tu nombre.

Padre ven a nuestros hogares como huésped divino, mora entre nosotros y en nosotros. Te ofrezco con humildad, mi casa para que la llama del altar familiar permanezca encendida cada día, elevo esta oración para que llegue al trono de tu gracia, implorando la ayuda y el sostén que todos mis hermanos necesitan, por ello declaro y clamo por unión y lluvia fresca en las Naciones como, en Perú, Colombia, Venezuela, ecuador, Puerto Rico, Dominicana, Cuba, Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua, Argentina, Chile, Uruguay, Costa Rica, Ecuador, Panama, Brasil, México, Bolivia, Paraguay, Estados Unidos, España, Italia y todas las naciones del mundo, por favor que tu amor nos envuelva en bienaventuranza. Desde hoy, te ofrecemos el corazón de América para que nuestros labios canten himnos de alabanza y gratitud por las bendiciones que de ahora en adelante tú derramarás sobre todos los latinos, para que la fortaleza de los cimientos de nuestras naciones estén en ti y únicamente en ti Señor. Cuida y cubre con tu gracia a los médicos, enfermeras, dirigentes, gobernantes, servidores, científicos, trabajadores en cada hospital, en cada sanatorio o clínica, une a las familias de los enfermos y dales paz y fortaleza para mantenerse firmes.

Padre mi corazón se regocija en tu nombre, tu voz es mi mayor fuerza. Ahora puedo dejar de temer a mis enemigos porque me regocijo en tu salvación. Tranquilo estoy porque será en tu presencia es donde rendiré las cuentas de mis horas vividas, y las horas desiertas.
Anhelo verte cara a cara, deseando haber cumplido tus designios. Te alabo creador de los mundos, de la luz y de los días, quiero un día abrazarte con todas mis heridas, aunque sentiré vergüenza cuando llegue a tu presencia porque me pedirás que te diga lo que tú ya sabías, que te explique la causa de mis manos vacías, se que no valdrán las excusas sino llevo las obras que de mi esperarías, más en tu gracia infinita te pido que perdones mi falta de valentía.

Ayúdame para que no me pierda en mi debilidad y me libere de todo prejuicio y acepte con paz todo lo que de ti provenga, dale a mi intelecto la apertura necesaria para discernir tus caminos y anunciar tu glorioso retorno, reafirma mis pasos, líbrame de toda actitud egoísta y lléname de verdadera humildad.

Te pido amado Jesús, que cuando hayamos salido de este reto, el amor que no diste antes, en y después de la cruz, florezca y rocíe el aroma de La Paz en el mundo entero, que nuestro trabajo y esfuerzo todo este año de frutos sazonados y maduros al 101%.

Te pedimos que nuestra voz sólo se alce para bendecir y hablar bien de los demás, que las puertas de nuestra vida estén siempre abiertas para los que procuran la amistad, el pan y el consuelo. Espíritu Santo, aviva latino América par que la miseria, la enfermedad o la desgracia no pueda abatir nuestra fe.

Te lo pedimos en el nombre de JESÚS.

Gracias Dios por un día más de vida

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