miércoles, 8 de julio de 2020

Los cuatro acuerdos de la sabiduría Indígena Totelca

Solía estar agobiado, estresado y ansioso todos los días...

Probé todo lo que puedes imaginar: afirmaciones, reconfigurar creencias limitantes, autoayuda,
trabajo emocional profundo... pero nada parecía funcionar de verdad y de forma consistente... hasta que descubrí el poder de los "Los cuatro acuerdos de la sabiduría Indígena Totelca"... y ahí es cuando todo cambió.

Sí, cuidamos nuestros cuerpos físicos... nuestras mentes... nuestras emociones... pero con frecuencia, descuidamos nuestros cuerpos energéticos.

Sin importar tus antecedentes o creencias... la energía nos afecta... más de lo que sabemos. Por ejemplo: cada vez que vas al supermercado y alguien de ahí tiene una vibra "negativa"... la sientes en la boca de tu estómago... O cada vez que cuelgas la llamada de alguien que se siente
"APAGADO"... te afecta... también comienzas a cargar ese sentimiento a lo largo de tu día...

Pero es más profundo que eso... MUCHO más profundo... eso es solo a nivel de la superficie... Una vez acepté el hecho de que la energía, ya sea que la vea o no, afecta mi realidad... y comencé a sumergirme para dominar mi cuerpo energético y sanarlo... entonces, la vida comenzó a suceder
PARA mí, en lugar de a mí.Comencé a ser más confiado... más tranquilo... más vivo... más vibrante... y comencé a sentirme YO de nuevo.

Las cosas que más quería en la vida comenzaron a llegar hacia mí, como era de esperarse y de manera regular.
Comencé a atraer relaciones más saludables a mi vida; y las tóxicas, comenzaron a desaparecer.

Por fin... libertad, abundancia y éxito no eran solo un "sueño", sino una realidad cotidiana para mí.

Los cuatro acuerdos de la sabiduría Indígena Totelca

Los cuatro acuerdos de la sabiduría Indígena Totelca
  1. No supongas: Si sospechas, pregunta. Suponer te hace inventar historias increíbles que solo envenenan tu alma y que no tienen fundamento.
  2. Honra tus palabras: Lo que sale de tu boca es lo que eres tú. Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo, no te amas.
  3. Haz siempre lo mejor: Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada.
  4. No te tomes nada de manera personal: Ni la peor ofensa. Ni el peor desaire. Ni la más grave herida. En la medida en que alguien te quiera lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a si mismo. Pero el problema es de él y no tuyo. 

Cuando miremos con ojos de niño, tal vez entenderemos cómo es este juego de vivir y evolucionar.

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